Exponiendo corazones

Hola hola Bellezas,

Continuando con el tema de lo del amor... este hermoso y aterrador sentimiento es algo bien complicado de entender, pues en su camino se interponen sentimientos como, la duda, el ego, la rabia, los celos, la tristeza, la decepción, la desconfianza, etc.

Pasamos una buena parte de nuestra vida intentando entender lo que sentimos, tanto por el mundo y las personas como por nosotros mismos. Para lograr esto, tenemos que permitirnos sentir, completamente, así terminemos hechos un mar de lagrimas. Bien podemos hablar
 con alguien, pintarlo, cantarlo, bailarlo, escribirlo, eso ya depende de cada persona y como se sienta cómoda expresándolo. Yo por ejemplo, opto por escribir, si gustas puedes echar un vistazo al desastre que este tema causa en mi cabeza.

Una ultima vez


"¡Faltó mirarnos una última vez!"
Gritó él enfadado, convencido de que con esos ojos iba a revivir todos los sentimientos que una vez provocó en ella.

"¡Faltó sonreírnos una última vez!"
Exclamó ella, convencida de que esa imagen perduraría en su mente por siempre.

"¡Faltó decirlo una última vez!"
Suplicó él, convencido de que una disculpa la haría olvidar sus errores.

"¡Falto besarnos una última vez!"
Agregó ella, convencida de que el sabor de sus labios le recordaría lo mucho que se llegaron a querer.

"¡Faltó tomar sus manos una última vez!"
Reclamaron ambos al tiempo, convencidos de que no se dejarían ir jamás.

"Faltaron muchas cosas",
Les expliqué, esperando que los dos finalmente lo aceptasen, esperando que sanasen una última vez...

Aún esperanzado, el destino 


Un paseo al anochecer


Pude para siempre ser su testigo,
Sin helar sus huesos,
Ni borrar sus besos,
Tan solo abrazarlos como en sus comienzos.

Estuve presente en cada paso y en cada fracaso,
Junto a ustedes lloré,
De la mano los acompañé,
Pero al final, sus recuerdos me llevé.

Aun la visito, eso lo admito,
Llevo conmigo tus caricias,
Viajando lento por las brisas
a devolverle aquellas sonrisas.

A pesar de la hora, ella aun implora
que cargues con el peso
de ese inexistente último beso
¿O es que pensaste que de esta saldrías ileso?

Te cuento este cuento
de ella enviándote un "lo siento",
Porque alcanza con tan solo un fragmento
para comprender su arrepentimiento.

Se despide con un último aliento,
Tu viejo amigo, El viento.  


Siguiente capitulo


Hoy he decidido correr el riesgo
de aventarme al fuego,
de llenar de colores ese lienzo 
Y reclamar aquel beso.

Pues sé que es un hecho
Que no se ha esfumado ese sueño,
El de acabar aquel cuento.

Ese que dejamos incompleto,
Pues en ese momento
no contamos con que se lo robase el viento.

Quizá fue por el miedo,
O quizá por el hielo,
El caso es que nos fuimos tan lejos,
Que ni siquiera  nos alcanzó nuestro eco.

Una enamorada desesperada 


Entre recuerdos y suplicas


Siento que voy por mal camino, pero no lo puedo evitar.
Una parte de mi quiere que él entienda y otra quiere mantener la máscara puesta.
Cada vez que intento enmendar las cosas es como si su recuerdo me embriagase un poco más

Cuando su recuerdo vuelve,
Vuelve con la mima sonrisa coqueta que había hecho a  mi corazón latir a mil,
Con las mismas mariposas que habían danzado en mi estómago,
Con el mismo caos que había puesto mi mundo de cabeza
Y con la misma fuerza que había luchado con tanta decisión.

Sin embargo, también trae consigo,
Las mismas mentiras que habían pasado como verdades,
Las mismas excusas que habían sido aceptadas como disculpas,
Las mismas dudas que habían acabado con toda la confianza
Y la misma navaja que había desangrado nuestras almas.

Su recuerdo vuelve con la misma intención
Y mi corazón sin dudar, cede ante tal tentación.
Dispuesto a repetir la misma historia,
Con aquellas emociones que aún viven en mi memoria.

Y Aunque lo más probable es que el ciclo continué,
Tengo la esperanza de encontrar la salida  de este laberinto,
A ver si finalmente dejamos de dar vueltas sin rumbo alguno.
Quizá reclamemos nuestro final feliz.
Quizá sea esta vez,
O quizá la próxima,
O quizá jamás.

Pero tan solo una página de nuestra historia bastará para hacerme recordar,
Para sin dudarlo volverle a amar,
Para salir a toda prisa en busca de su mirada,
Siguiendo el sonido de su voz hasta llegar a la calidez de su sonrisa
Y volver a la seguridad de su abrazo.

Con el tiempo me he dado cuenta de unas cuantas cosas,
Que no solo fuimos dos locos enamorados,
fuimos dos almas que se amaron,
Que no solo lloramos al decir adiós,
lloramos pensando que sería el último,
Que no solo sentimos un corazón roto,
sentimos una parte de nosotros ser robada.
Que no solo extrañamos las miradas,
extrañamos la necesidad reflejada en ellas
Y que esto no solo es un discurso sobre lo que solíamos ser,
es una súplica por otra oportunidad.

Con los mismos riesgos de perder en el intento,
Pero con el mismo anhelo de sentir de nuevo
Y si esto es jugar con fuego, te confieso que a eso no le temo.


Una borracha de amor 


Un eterno quizá


Querida esperanza,

Creo que es hora de que te vayas, sé que no es tan simple, la posibilidad de un futuro a su lado siempre estuvo presente, a pesar de que nunca dimos un paso hacia algo más.
Jamás te dimos una razón para irte, te atamos con un eterno quizá.

No quiero que te alejes, pero esas cinco letras me atormentan, cada noche… Envolviéndome en un mundo de recuerdos, de sollozos y de ilusiones. Pero entiéndeme por favor, aunque me duela decirte adiós, es necesario dejarte ir.
Dueles demasiado.

Le ame sin condición
hasta quedarme sin voz,
A él me entregue sin precaución
y me derrumbé cual cadena de dominós,
Lloré en un mar indecisión,
en ese que nos ahogamos los dos.
Cuando llego el momento de la separación,
los recuerdos fueron una excelente motivación,
Para que no me temblase la voz al decir adiós.

Fue él mi adicción y mi peor despedida.

Me desvele noches por su compañía
con esos mensajes que me hacían el día,
Me convencí que solo era una manía
dejarle robar cada gota de mi energía,
Me alejé creyendo que esto mejoraría
Y juré que su recuerdo me alcanzaría.

Él lleno mi vida de tanta alegría,
Sonrisas que después de su partida quedaron en sequía,
Pues fue él mi paz y mi eterna agonía.

Me culpo a mí misma por caer en el juego del amor
y ser partícipe de este sofocante dolor,
Ahora en mi mano solo veo una copa de licor
que espero me dé un poco de valor,
Para seguir siendo un actor
de una vida sin su motor,
Finalmente hoy admito que jamás vencí al temor
y que preferí quedarme con el sinsabor.

Ahora él no es más que eso, un eterno sinsabor.

¿Y sabes?... no duele aceptar que le perdí,
Duele entender que jamás me vio a mí,
Al menos no como yo le vi.
¿Ahora entiendes porque me fui?...

Sin embargo, me entristece el saber,
Saber que ya no hay nada que hacer
Pues finalmente lo entendí,
Que esta partida la perdí
tan solo por el miedo a decirle que sí.

Una débil arrepentida 

Ama el sanar, sana el amor


Querido Humano,

Sé que a veces crees que sería mejor que yo no hablara,
incluso que no existiera.
No obstante, me necesitas y lo sabes,
Así como también sabes que todo esto ya te ha causado suficiente dolor.

Por el miedo a esta ser la última vez que me dejes hablar,
te diré todo aunque te duela aceptarlo,
tú tan solo escúchame con atención
y no te mientas a ti mismo por favor.

Amas el dolor que te causa,
Amas la necesidad de tus suspiros,
el frío de tus manos,
la sal de tus lágrimas y
el temblor de tus manos.

Amas en sí que te duela,
Amas llorar esa canción,
abrazarte a ti mismo,
recordar las promesas rotas y
gritar su nombre al viento.

Amas a quien te hace doler,
Amas sus mentiras,
sus errores,
sus defectos y
su adiós.

Amas no querer sanar,
Porque amas estar en ese lugar
donde descubriste lo que es el amar,
Pero sanar no es dejarle de amar,
sanar es dejarte de atar.

Con amor, Tu consciencia 

El amor se paga en lagrimas



Querida Corte,

Permítanme contarles el rollo en el que ando metido.
Llevan años tomándome de loco, diciendo que lo que hago es irracional, pero a mi sinceramente me parece muy normal, es decir, todo tiene su precio y si el sentimiento es tan fuerte como dicen… el precio es lo de menos ¿no?

 Estamos en este juicio por esta carta que firmaron a mi nombre. Sinceramente no culpo a quién la escribió. Aún recuerdo haberle ido a visitar y no es mi culpa que hubiésemos encajado tan bien.
Ella estaba enamorada, se notaba desde la distancia, pero creo que tenía una dosis demasiado alta de mí en su ser...

“Tu mirada adictiva vale un millón de estrellas que en el cielo andan perdidas.

Tu sonrisa sobre mis labios al final de un beso vale todas las tonalidades del temprano amanecer.

Tus brazos cálidos alrededor de mi pequeño cuerpo, valen las galaxias descubiertas y las que aún faltan por conocer.

Porque para mi vida, tu mera existencia vale el universo entero.

Quizá la deuda de tu amor la pago cada vez que me lastimas,
Aunque si te fueras, incluso eso extrañaría...

No te culpes, estas no son más que inocentes rimas.
¿Ahora sí? ¿Me crees cuando digo que por ti siempre lucharía?

Admirando el cielo,  el anhelo”

Solo imagina


Vuelves a ese momento,
donde todo comenzó,
cuando sus ojos se cruzaron
y esa mirada duro un poco más de lo esperado.

Te das cuenta de que sostener esa mirada
fue el principio del desastre en el que hoy en día te encuentras.
Sin embargo, tu corazón toma el control
y decide no apartar los ojos,
porque según él, es necesario.

Por miedo… por la maldita duda,
de que si a la persona a la que se entregó completamente no le quiso,
nadie más lo hará, que se quedará roto y morirá solo.
Pensando que no tiene nada más que perder,
camina hacia el barranco y salta…

Cae en el mar de tu indiferencia y disfruta ahogarse en él, en ese lugar...
Donde un abrazo calienta hasta quemar,
Una mirada atrae hasta volverse adictiva,
Y una palabra hiere hasta acabar con la última gota de sangre.


Le pregunté una vez más "¿No me quieres cambiar?"
"Para nada",
Él corazón no se asusta, ni se arrepiente de su decisión,
No llora, ni reclama.

Él sabe lo que le espera
Y es precisamente por eso que deja todo tal y como esta,
porque es lo único que él conoce,
Él sabe que todo tiene su precio
y aún así, está dispuesto a pagar por ello.

No tiene razones para hacerlo,
no tiene razones para amarle,
no tiene razones para intentarlo,
ni tiene razones para reunir sus fuerzas.

No tiene razones para quedarse...
Él aún no entiende que esa es una excelente razón para irse.

El pasado


La espera


 La noche espera el alba,
ella con su luz llega,
Diciembre espera enero,
él con su comienzo llega,
El sábado espera el domingo,
él con su descanso llega,
También el invierno espera la primavera,
ella con sus renovados paisajes llega.

¿Pero de que sirve que ellos se encuentren
si ella no te encuentra a ti?

El calor de tus caricias,
sus mejillas heladas no han vuelto a sentir,
La humedad de tus besos,
sus labios ya secos no han vuelto a saborear,
El misterio de tu mirada,
sus ojos anhelosos no han vuelto a ver,
Tampoco tu presencia añorada,
su alma ha vuelto a disfrutar.

¿Algún día volverás o fue ese el final?

Una duda andante



Crónicas de un final anunciado


No soportó la distancia,
Le abrazó.

No soportó la locura,
Le amó.

No soportó las ganas,
Le besó.

No soportó la soledad,
Le llamó.

No soportó su adiós,
Le rogó.

No soportó el dolor,
Le olvidó.

El narrador


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